Unos vienen y otros se van

Resultaba paradógico que habiendo venido a estos lares siguiendo la aventura de Silvia y Luis, ellos se tuvieran que marchar de aquí a los pocos dias de llegar. Tanto para ellos como para nosotros empezaba todo de nuevo. Por suerte pudimos tener coche pronto, el de Silvia y Luis aunque uno nunca sabe cuanto dura lo bueno porque llevando a Aitana a Silverthorne para que nos "la cuidaran", tuve la mala suerte de encontrarme en un semáforo en verde con un muchacho que bajaba calle abajo a una velocidad tan rapida, que ni al señor del tanque-coche de al lado, ni a mi, nos dio tiempo a reaccionar. Trozos y trozos de su coche y los nuestros por la carretera, los bonberos, una cola de coches, ay Dios que llego tarde al colegio, la policia, el muchacho diciendo que cuanto me paga...



Hasta aquí todo casi normal, viene una señora que dice que las placas son suyas y se las dejo prestadas al chico, los policias conmigo, yo de traductor entre los dos y de pronto dice el chico del deportivo... ya me puedo ir no? pregunta al policia, a lo que el agente de la ley que impresionaba mucho, le dijo, si, acompañanos... y ya no lo vi mas.
Uno piensa en estos casos que el seguro se encargaria de todo pero no, no tenia contratado colision, que es el supuesto de que uno sin seguro te de un golpe, y es que un seguro de automovil aqui tiene muchisimas teclas. Total que ya empezaba yo a sollozar al hablar con el seguro, cuando en el taller me dijeron que serian sobre 5000 o 6000 $ !! pero hombre, esta usted loco? me costo 4500 $. Aqui ya es cuando yo lloré mas en el hombro de la policia que muy amablamente me dijo que haria lo posible.
Al llegar a la escuela los alumnos preocupadisimos por si estaba lastimado, que bonicos son algun@s... 

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